Gracias a una maratón de 27 horas jugando Wow: Lich King, un chico sueco de 15 años casi se va despachado al otro mundo. Después de jugar más de 24 horas sin comer, sin dormir y pegado a la pantalla, sufrió algo “que parecía ser un ataque epiléptico”, pero los doctores que lo atendieron aclararon [...]...